TU SISTEMA INMUNE ES ALGO NATURAL
APÓYATE EN LO NATURAL
Cultiva buenos hábitos, cosecha salud.
LÍNEAS DE DEFENSA
El sistema inmunológico consta de tres capas o líneas de defensa, que están estrechamente vinculadas e interconectadas:
1. Barreras fisiológicas.
Incluyen la piel, los ojos y los tractos respiratorio, urinario y digestivo. Hasta el 80% de nuestras células inmunes se encuentran cerca de estas superficies mucosas.
Sistema inmunológico innato
(respuesta rápida).
Es un sistema de respuesta rápida y general. Estas células inmunes siempre están listas para entrar en acción sin requerir la ayuda de otros componentes del sistema inmunológico.
Sistema inmunológico adaptativo
(respuesta inteligente).
Es muy específica. Son células "inteligentes" que deciden cuál es la mejor manera de respaldar la salud a largo plazo con su "memoria inmunológica", lo que significa que también recuerdan cómo actuar en el futuro.
NUESTROS HÁBITOS.
Estas líneas de defensa no sólo se ven atacadas por microorganismos externos, nuestros hábitos también inciden.
Actividad física
La actividad física hace que los anticuerpos y los glóbulos blancos del cuerpo circulen con mayor rapidez, lo que significa que pueden detectar y concentrarse en los virus más rápidamente. De esta manera también disminuyen las hormonas del estrés, lo que reduce las posibilidades de enfermarte.
Estrés
Una persona estresada tiene más probabilidades de enfermarse.
Aunque no se puede evitar el estrés en la vida, es posible adoptar estrategias que ayuden a controlarlo mejor como la meditación o la práctica de actividades al aire libre.
Además, las personas que están estresadas prestan menos atención a otros hábitos saludables como comer
bien y dormir lo suficiente.
Dormir bien
El sueño es otro refuerzo natural del sistema inmunológico.
Mientras dormimos aumenta la memoria inmunológica. Esto se refiere a la capacidad del organismo de defendernos ante una infección futura. No se trata sólo de dormir la cantidad de horas correctas, sino también de respetar el horario correcto. La mayoría de los adultos necesitan de 7 a 8 horas de sueño para un buen
funcionamiento inmunológico. Y es ideal dejar pasar al menos 3 horas desde la última ingesta, antes de acostarse.
Malos Hábitos Alimenticios
La energía y los nutrientes que obtenemos a través de la alimentación ejercen un papel importante en la preservación del sistema inmune. Es importante seguir una dieta equilibrada, variada y saludable, que sea baja en grasas saturadas, azúcares simples y sal, y alta en ácidos grasos, hidratos de carbono complejos y fibra.
A pesar de la falta de tiempo para comer bien, existen suplementos alimentarios que puedes elegir para satisfacer las necesidades nutricionales fundamentales.
Alcohol
El consumo de alcohol es perjudicial para la salud en general, pero específicamente puede propiciar carencias nutricionales, debilitando de esta forma al sistema inmune.
Factores Externos
Existen factores externos que pueden influir en nuestro estado de ánimo. Las emociones afectan de manera positiva o negativa a nuestro cuerpo. Es importante que le des lugar a actividades que disfrutes y te hagan bien, para ayudar a preservar nuestra salud mental.
Horas de Luz Solar
La Vitamina D participa en el buen funcionamiento del sistema inmunológico. La principal fuente de vitamina D es aquella producida gracias a la exposición al sol. Es recomendable un período de 20 min de exposición en los horarios sugeridos (de 9:00 horas a 12:00 horas y de 15:00 horas a 17:00 horas).
SIGUE ESTOS TRES PASOS PARA NUTRIR TU SISTEMA INMUNOLÓGICO
1. CONSTRUYE TU BASE
(NUTRIENTES FUNDAMENTALES)
Existen nutrientes que son considerados fundamentales para tener una alimentación balanceada, conocidos como los macro, micro y fitonutrientes y que ayudan a desarrollar un sistema inmunológico saludable.
Completa los vacíos en tu dieta con estos nutrientes para un comienzo sólido hacia un sistema inmunológico saludable.
2. MANTENTE PREPARADO
(INMUNIDAD)
Los ingredientes clave como la cereza acerola, selenio, cobre, hierro, zinc, vitaminas B, D y E ayudan a brindar protección antioxidante para respaldar la capacidad del cuerpo para protegerse de los radicales libres.
3. DESAROLLAR HÁBITOS SALUDABLES
(ESTILO DE VIDA)Cuida tu cuerpo y tu mente. Tu bienestar general, un buen sueño y la actividad física, ayudan a fortalecer el sistema inmune.



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